"Saturado así de pensamientos y del eco de la música, con el corazón transido de dolor por la tristeza y por el desesperado afán de vida; de realidad, de sentido y de las cosas irremisiblemente perdidas, había vuelto al fin a casa, había subido mis escaleras, había encendido la luz de mi cuarto e intenté en vano de leer un poco, había pensado en la cita que me obligaba ir al día siguiente por la noche al bar "Cecil", a tomar whisky y a bailar, y había sentido un infinito rencor y tristeza, no sólo contra mí mismo, sino ese mismo rencor lo sentía contra Armanda. Sin duda alguna, su intención fué buena y cordial pues era una criatura maravillosa, pero hubiera sido preferible que aquel primer día me hubiera dejado sucumbir, en lugar de atraerme hacia el interior y hacia la profundidad de este mundo de la forma, confuso, raro y convulsionado, en el cual, yo de todas maneras, habría de ser siempre un advenedizo y un extraño, y donde lo mejor de mi ser se derrumbaba y sufría terriblemente."
.- Ya quiero ver Uzumaki.
.- Fin.
*Premio al que adivine de que libro es ese parrafo*















