viernes, 26 de agosto de 2011

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DESQUICIO

2 comentarios:

  1. Yo quisiera recordarte que el amor es eterno,
    y que es sólo la muerte quien le unge de gracia y lo colma
    de paz en la paz de los cielos.
    No extrañes mis palabras, transidas de nombrarte:
    sólo la carne es muerte;
    pero cumplo un deber suscitando en tu sangre la inocencia
    del tiempo
    y complazco el instante soñado con tu nombre
    en que me has de cerrar con dulzura los párpados
    para dar evidencia suficiente a mi carne.


    Maria Leopoldo Panero

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  2. El sol escondió sus dedos entre las cenizas de una nube que me separa de la vida.

    Desde hace algún tiempo, vivo como un árbol arrancado a sus raíces. Seco y expuesto ante un escaparate; ya no siento la tierra. Me he quedado huérfano. Huérfano de tierra y bosque.

    Ya no sangro.

    Escuchadme:

    Mi cuarto es un Baúl en el que coloco mis ahorros y mi soledad. En mis ojos llevo un sueño apagado; un olivo que espera al viento y al amanecer.


    Tahar Ben Jelloun

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